Tras unos meses algo convulsos, la selección española volvió a levantar un título, el segundo de su historia, y con la certeza de saber que tienen pase directo a los Juegos Olímpicos de este año. Ona Batlle, jugadora de la selección española femenina, ya confesaba afrontar con ganas e ilusión la gran final frente a Francia: «Este equipo lo que tiene es mentalidad para poder ganar y ambición para hacerlo. Nunca hemos tenido la idea de que somos favoritas ni sentimos presión por ello. Tenemos la ambición de ganarlo todo, pero sin subirse a las nubes». Además, la sueca Tess Olofsson fue la encargada de dirigir la final, mientras que las asistentes fueron Almira Spahic, también sueca, realmadridshop y la italiana Francesca di Monte.




